martes, 7 de julio de 2015

¿Cómo pronunciar el Nombre de Dios?


 
Esta doctrina del “nombre” no es nueva, ni desconocida; dentro del mundo evangélico es muy vieja y conocida: se llama, la “Doctrina de los “sólo Yehoshua” y hay un montón de tipos que andan por el mundo rebautizando gente, porque cuando se bautizaron, les dicen ellos, lo hicieron "equivocadamente" en el “nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.
Esto dividió hace años a la iglesia Pentecostal.
Pocos se dan cuenta que Satanás podría ser mucho más inventivo en traer “al mercado” religioso cosas nuevas. Pero no lo hace, no porque no es inteligente, sino porque nosotros no lo somos. No lo hace, porque somos tan … necios (casi digo estúpidos), que nos puede engañar fácilmente usando lo de siempre.
Si miramos con atención la apostasía que pulula dentro de la Iglesia, nos damos fácilmente cuenta de que erramos en las mismas cosas como los de antaño.
Por ejemplo (muy breve):
Estilo de adoración basado en la excitación sentimental – Estudia la adoración a Baal y veras las mismas manifestaciones sensualo-sentimentales y el uso de la música para controlar las masas.
Ordenación de mujeres – Satanás destruyó el mundo usando la mujer. No a ella como persona sino a su amor propio y autosuficiencia. Y Adán fue tan “enamorado” y temió tanto a no perder a su rebelde esposa, que sus sentimientos arruinaron un mundo entero enterito.
Lo mismo pasa hoy con las Evas modernas. Míralas con atención y dime ¿dónde, o mejor dicho, cuándo has visto la última vez una mujer humilde, piadosa, mansa, decente, pulcra? Ay, otra vez me haré un motón de amigas. Y mira a los Adánes modernos, y dime cuando has visto la última vez un hombre de verdad, uno que no tema hablar, uno que no tema decir lo que piensa, uno que no se ponga camisa rosa, o que no se mire media hora en el espejo y se perfume bien antes de salir de casa (un afeminado). ¿Tú crees que los que aprueban las “mujeres pastoras” las quieren mucho? Te digo que la mayoría de ellos odian esta cosa con todas sus fibras pero temen “lo que dicen los demás” y por eso callan como cobardes.
Y bueno, todo el estilo de vida en general, que si empezaría describirlo y compararlo con la Biblia me daría para escribir un volumen bástate extendido.
¿Dónde está el Pueblo “peculiar” de Dios? ¿Dónde están los “sacerdotes” de la Corte Real Celestial? Y otra tonelada de preguntas retoricas que no me voy a tomar el tiempo escribirlas (o mejor dicho re-escribirlas).
Sólo te digo esto: medita sobre ti mismo un poco y analiza atentamente: tu vestidura, tu comida, tu música, tu TV-Internet-CDs-DVDs-ETC, tu actividad diaria (por cierto ¿para quién trabajas tú?), tu forma de hablar, de reír, tu actitud en relación con los demás, tu comportamiento familiar y social (mira atento la máscara de santo que usas de vez en cuando especialmente cuando vas a la iglesia), y lo más importante: medita profundamente ¿cuándo fue la última vez que leíste la Biblia más de 5 minutos y hablaste con Dios más de 3 minutos? Quiero decir, analiza tu relación con el que dices que es tu Salvador. Temo que vas a tener una sorpresa nada agradable. Te lo digo por propia experiencia.

Continuemos con el “nombre de Dios”:

Si lees una Biblia Mesiánica es lógico que vas a encontrar referencias donde falta algún versículo, porque los Mesiánicos (dependiendo de la rama, Nazarenos, Davídicos, etc.) tienen los mismos problemas de los “sólo Yehoshua”.
En realidad, el asunto de “Yashua”, o “Yejoshúa”, o “Yehoshúa Mashiac”, es una rencilla importada de entre los Mesiánicos, que deriva de una discusión, un debate, sobre “Kabbalah” (Cábala - el libro ocultista hebreo). Entre ellos, existe la creencia de que al pronunciar la palabra “Jesús” en el idioma original, se llenarán de un poder especial. En pocas palabras, pueden estar fornicando y golpeando a sus esposas, y crucificar al Hijo de Dios, o desobedecer los Principios de Dios, pero mientras pronuncien la palabrita mágica “Yeshua”, ellos viven en una atmósfera de santidad. Por eso es que la web está llena de los tales “Mesiánicos” que hablan del “nombre” como si fuera un asunto trascendental, tanto que dicen que la persecución que se nos avecina, va a ser porque ellos van a decir “Yahoshua”, mientras sus perseguidores van a decir “Jesús”.
Curioso es, que la profeta de Dios, Ellen White ni siquiera menciona en “El Conflicto de los Siglos”, ni en los “Testimonios”, el más pequeño conflicto sobre “el nombre”, en el futuro, sino que la causa fortuita será “el día” (domingo), y “la unión de iglesia y estado”.

         Por cierto… una pregunta que ronda por mi cabeza es: ¿por qué el ángel del Cielo que se le apareció a Ellen White (tantas innumerables veces), le hablaba siempre de “Jesús” (“Jesus” en original en inglés) en vez de “Yashua”? En el tiempo de Ellen White, el Señor estuvo a punto de venir por segunda vez, y la ley dominical casi fue aprobada. Si el asunto era tan importante y vital, ¿por qué no fue revelado en esos años?
Pues… seguro que no era algo vital para la Salvación.
Si uno busca en los libros de Ellen White y cuenta cuantas veces escribió ella la palabra “Jesús” (eso si tiene tiempo y mucha paciencia, claro) se va a dar cuenta de que si el nombre “Jesús”, como se nombra en Español, es blasfemo, Ellen White era la hereje más grande de su tiempo.

La correcta comprensión de “en el nombre de”

Con lo del “nombre” además, hay un problema en el griego… Muchas veces en el NT la expresión “en el nombre” no está traducida de manera literal y otras veces está escrita de manera demasiado literal. Me explico. Hay una palabra para describir “poder” en griego, que es “dunamis”. Esa palabra se usa para expresar el poder de Dios, Su fuerza, un poder milagroso, una fuerza excepcional; (de ahí deriva la palabra “dinamita” en Español), “…porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria…” (Mat 6:13). Esa palabra se utiliza muchísimas veces para determinar un “poder indescriptible”.

Existe otra palabra que denota “poder”, pero no ese “poder indescriptible” sino un “poder legal”, o “autoridad”; esa palabra es, “exousia”. Esta palabra es la que se utiliza para traducir cuando Jesús dijo, “les doy potestad para sanar enfermos, en muchas ocasiones en el NT se utiliza “exousia” y se traduce “en el nombre de”. Porque la expresión “en el nombre de” significa “en la autoridad de”, aunque en realidad simplemente debiera traducirse como “poder legal” o “autoridad”, porque la expresión griega “en el nombre de”, tiene que ver siempre con “autoridad“, no con una combinación de letras y sonidos lingüísticos, sino con la “autoridad legal”. Y en este sentido se utiliza en todo el NT. De hecho, el término “nombre” y “autoridad” se utilizan como sinónimos en muchos textos. “….¿en qué nombre o con qué autoridad haces esto?” es algo recurrente, pero siempre lleva el mismo sentido… el de “autoridad“.

A los que creen que decir “Yehoshua” les va a crecer el nivel de santidad, les digo: sé un poco sincero contigo mismo y analiza todos los pasajes de la Escritura que hablan de “en el nombre de” y comprende bien y grábatelo en la mente que lo que se debate en la Biblia, lo que está “en juego” en la Guerra Espiritual Cósmica y Terrenal es, “la autoridad” de Dios,  no “la pronunciación” de Su nombre; es Su “poder legal” lo que se está discutiendo; es el “¿quién te mandó?”; es “¿con qué autoridad?”; en realidad no hay una discusión sobre si Jesús se escribe con “Y” o con “J”.

El énfasis en la correcta pronunciación del nombre, es una invención Cabalística (ocultista o satánica) y Mesiánica, pues el tema en cuestión en el Plan de Salvación Bíblico es “la autoridad” de Jesús como el Mesías. Si digo “mâshı̂yach”,  o Mesías, o el Ungido, o lo que sea, no importa en absoluto y no influye en nada sobre la comprensión respecto a lo que Dios me quiere transmitir y no me impide tomar una decisión pro/contra de obedecerle.
Sobre las palabras pronunciadas bien o mal, el Apóstol Pablo escribió: “Recuérdales esto, y exhórtales delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, antes perjudica a los oyentes”.
Pablo recomendó al joven Timoteo ( a ti y a mi), que no estudiara para hacer contienda, sino, “Estudia con diligencia para (o con la finalidad) de presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad.”

Juan escribió… “El que dice: Yo le conozco, y no guarda Sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él… El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo.”
En esto consiste conocer a Jesús; no tiene nada que ver con pronunciar correctamente, formalmente o de manera ritualista, ceremonial, supersticiosa, “Su nombre”, sino en, “andar como Él anduvo”.
Este es el verdadero fin del Cristiano… no, pronunciar bien una palabra en Hebreo, que de hecho, por causa del idioma, ni siquiera tiene el significado en Español (ni en otros idiomas), para reflejar el nombre YHWH o YO SOY EL QUE SOY (las traducciones de estas palabras, no transmiten en absoluto el sentido correcto de la palabra en Hebreo).
¿Pero a quién se le ocurra ahora analizar o disecar todas las palabras de la Biblia? Pues seguro que haciendo eso, Satanás se pondrá de fiesta sabiendo que estaremos muy ocupados un buen rato y él se podría tomar vacaciones tranquilo, ya que nuestra Salvación estará seguramente perdida.
Conocer a Jesús no es, letras, palabras y pronunciaciones, no es algo tan bajo, simple, superficial y vil.

claudio popa
Burgos,
24.12.2013

5 comentarios:

  1. HOLA, APRECIADOS HNOS CLAUDIO POPA Y BURGOS. SOY ASD. DESDE HACE 40 ANOS; Y EN LOS ULTIMOS 5, DEJE DE SER NOMINAL Y LAODICENSE...GRACIAS AL ALTISIMO YAHWEH QUE ME GUIO' A ESTUDIAR LA BIBLIA UNICAMENTE CON EL DICCIONARIO HEBREO Y GRIEGO Y LOS TESTIMONIOS DE ELLEN WHITE. ME GUSTARIA ACLARARLES QUE EN EL MUNDO DE LA REALIDAD COTIDIANA QUE TAL VEZ UDS NO CONOCEN, EXISTEN MUCHOS, MILES DE ASD. HONESTOS Y SINCEROS QUE PRONUNCIAN LOS NOMBRES SAGRADOS SIN NECESIDAD DE SER MESIANICOS, PERO AL CONTRARIO, SANTOS Y DEDICADOS ASD. QUE VALORAN LA GUIA PROFETICA DE EGW. SI DE CURIOSOS VAN A MALAQUIAS 3;16 SE SORPRENDERAN LA IMPORTANCIA DE SABER EL NOMNBRE ORIGINAL HEBREO DEL PADRE Y DEL HIJO PUES HAY UN LIBRO EN EL CIELO ESPECIFICO PARA ESCRIBIR A LOS QUE LO RECUERDAN. EL TERCER MANDAMIENTO REQUIERE COMO MINIMO PARA OBEDECERLO, SABER EL NOMBRE ORIGINAL HEBREO Y PRONUNCIARLO, ES PARTE DE LA METICULOSA OBEDIENCIA AL MANDAMIENTO. YAHSHUA (JESUS EN HEBREO) NUESTRO SALVADOR, DENTRO DE LAS RAZONES PARA TRAERNOS EL EVANGELIO DE SALVACION, ESTA QUE VINO A REVELAR EL NOMBRE DEL PADRE YAHWEH A SUS DISCIPULOS Y A NOSOTROS LEJANAMENTE; EL NOMBRE DEL PADRE ESTABA PROHIBIDO EN LAS LEYES DEL TALMMUD. EN LA TEOLOGIA DE LOS DISCIPULOS DE HECHOS DE LOS APOSTOLES SOBRE SALE QUE ELLOS SE GOZABAN E IBAN A LA MUERTE POR CAUSA DEL "NOMBRE"; SUENA EXTRANO QUE ESA HERMOSA PRACTICA EL DIABLO LA HAYA BORRADO EN LA HISTORIA. SOBRE ESTE TEMA HAY MUCHO MAS QUE COMPARTIR. LES INVITO A MIS GRUPOS DEL FACEBOOK: ESTUDIE LA BIBLIA CON UN DICCIONARIO; ELLEN WHITE TRADUCCIONES Y ADVENTISTAS QUE GUARDAN LA LEY (TORAH) 1 EN ESTOS GRUPOS, Y DEBAJO DE LA FOTO DEL GRUPO, HACIENDO CLICK EN ARCHIVOS, PUEDEN ACCESAR A ESTE TEMA ESPECIFICO Y OTROS EN RELACION CON EL PENTATEUCO (TORAH). QUE EL CIELO SIEMPRE LES GUARDE BAJO SUS ALAS. LUZ IVONE RAMIREZ-BAUERS

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios..."

      Eliminar
  2. JUAN 17: 6 ""He manifestado Tu nombre a los hombres que del mundo Me diste; eran Tuyos y Me los diste, y han guardado Tu palabra".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "Porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias; antes se envanecieron en sus discursos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se volvieron tontos."

      Eliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar